Menú

Comportamiento lobos

Lobo aullando

La especie de los lobos está considerada como superdepredadora. Esto significa que no tiene competencia externa de otros animales que determinen su población. Por eso, su nivel de crecimiento dependerá exclusivamente por la cantidad de alimento de que dispongan o las posibles enfermedades que afecten a sus miembros.

Los lobos son animales sociales, viven en grupos o manadas. Dentro de cada grupo existirá una jerarquía interna que dirigirá el comportamiento de sus miembros.

La existencia de estas manadas tiene como objetivo la supervivencia. También se dan casos de lobos solitarios, que buscan otros lobos u otras manadas para integrarse. Los lobos suelen tener una camada al año, aunque a veces se da el caso que son dos. Tienen entre tres y ocho cachorros cada vez.

A estos pequeños lobos, menores de tres medes, se les llama lobeznos. La lactancia dura un mes y los lobeznos son alimentados por cualquier hembra de manada, sea su madre o no. Durante ese tiempo, la hembra alimenta al cachorro y el lobo alimenta a la hembra.

Cuando los lobeznos cumplen tres meses, pasan a ser considerados lobatos. Al año y medio son considerados lobos adultos. La jerarquía dentro de cada manada se marca desde el principio. Unos individuos se imponen al resto, normalmente por su físico o por su carácter. Este orden se seguirá también a la hora de acceder al alimento y en la reproducción.

De hecho, si hay cachorros que son mucho más débiles que los otros, la madre puede llegar a rechazarlos. Dentro de cada sexo también existe una jerarquía. Los de las posiciones más altas se conocen como “alfa”, a los siguientes “beta”, y así, sucesivamente, hasta llegar a los últimos que se conocen como los individuos “omega”.