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Peces de agua fría

Guía de peces de agua fría

Hoy traemos a tu consideración unos peces que bien poco, o casi nada requieren para su conservación en nuestro acuario: los peces de agua fría.

¿POR QUÉ ELEGIR AGUAS DE AGUA FRÍA?

Guia de peces de agua fria

Pues porque es la mejor opción para principiantes que desean incursionar en la acuariofilia, y sobre todo para aquellas personas que pasan la mayor parte de su tiempo fuera de casa. Si antes, la idea de tener un perro resultaba imposible, no significa que necesariamente debas renunciar a tus deseos de poseer una mascota. Los beneficios que produce el movimiento pausado de los peces en las personas estresadas o simplemente disfrutar de sus bellos colores mientras les damos de comer, es algo muy provechoso sin duda, sin importar qué tan ocupado(a) seas.

En cuanto a los peces de agua fría, se consideran la mejor opción porque no cuesta mucho tiempo ni trabajo mantenerlos. A diferencia de otras especies, como los peces de aguas tropicales, que requieren una temperatura adecuada y severamente controlada, los peces de agua fría pueden soportar la temperatura ambiente del agua e incluso valores más bajos de temperatura.

Por ejemplo, algunos ejemplares como el Locha Dojo, es capaz de resistir bajo tres grados de temperatura. Para ello, entierra su cuerpo bajo la grava del acuario buscando el calor. En el caso del Karpa Coi, otra especie muy resistente, tiene la capacidad de combatir el frío con estados de letargo muy profundos, pudiendo enfrentarse a los dos grados de temperatura.

Por supuesto, si mantenemos las condiciones básicas en nuestro acuario, nuestros peces no tendrán necesidad de sufrir estas circunstancias. Y como verás a continuación, es bastante sencillo.

PECERAS PARA PECES DE AGUA FRÍA

Peces de agua fria

Para comenzar a disfrutar de estos peces, deberemos mantener el agua en el acuario a unos 18 grados y con un pH neutro (7). El uso de grava para cubrir el suelo no debe sobrepasar los cinco centímetros, y en cuanto a la decoración del entorno, lo más seguro es optar por plantas artificiales, que no requieren de nuestro cuidado y además, porque así evitamos que los peces se la coman y sufran de indigestión.

Siempre que insertemos nuevos adornos en la pecera, estos deben haber sido hervidos previamente con agua para eliminar cualquier microorganismo que pueda contaminar el entorno. En cuanto al filtro, esta herramienta ocupa una posición muy importante para mantener saludables a nuestros peces.

La mayoría de los principiantes, eligen el filtro de mochila, no sólo porque es fácil de instalar, sino porque puede colocarse fuera del agua y su mantenimiento no requiere de mucho esfuerzo. Adicionalmente a la función renovadora del filtro, necesitaremos cambiar alrededor de un 20% del agua con una frecuencia semanal. Por último, recomendamos mantener un seguimiento constante a las variables del agua que determinan o influyen en la salud de los peces, como el pH o el grado de dureza.

VARIEDADES DE PECES DE AGUA FRÍA

Una vez que tenemos todas las condiciones creadas para albergar la vida en nuestra pecera, debemos seleccionar las variedades de peces que la compondrán. Siempre se recomienda atender a la compatibilidad entre los ejemplares, pues algunos no podrán convivir con otros sin mostrarse agresivos o territoriales.

Goldfish: El más popular de toda la lista, el famoso pez naranja que muchos asocian erróneamente con la pecera redonda. Sin embargo, este tipo de peceras reduce la presencia de oxígeno en el agua y no le permite al Goldfish nadar libremente. Con respecto a la alimentación, deberás balancear la dieta entre vegetales y productos cárnicos. Cuidado con las plantas del acuario, pues intentarán comérselas.

Carpa Koi: Una especie que no requiere de atenciones especiales más allá de lo básico. El Carpa Koi es un pez resistente, cuyas variedades pueden presentar todo tipo de colores. Sin duda, no podrá faltar en tu acuario.

Neón Chino: Vistosos y pequeños, tan pequeños que no deben convivir con el Carpa Koi para no ser devorados. El Neón Chino es de los más demandados en las tiendas de peces. Si te decides por esta especie, debes adquirirla en grupos de siete o más, para que no sientan estrés. Se adaptan muy bien con el Goldfish.

Barbo Rosado: Otro luchador incansable de las bajas temperaturas. El Barbo Rosado resulta todo un espectáculo visual cuando se encuentra en época de apareamiento, pues la piel del macho adopta colores intensos entre verde y rojo, y sus aletas se dibujan con manchas negras que contrastan con el resto del cuerpo.

Betta Splendens: Sin duda, los peces Betta son muy hermosos. Sus largas aletas y la variedad de colores que presentan (desde azul hasta amarillo) le convierten en una opción muy frecuentada por los acuaristas. Su único problema es que son muy territoriales, incluso entre ejemplares de la misma especie.

Locha Dojo: El ejemplo por excelencia de los peces de agua fría. El Locha Dojo es muy resistente al frío, y por lo general, bastante pacífico con otras especies. En ocasiones puede volverse algo impulsivo por la comida, y tiene como costumbre esconderse en la vegetación del acuario para descansar.

Telescópico: Sus ojos tan pronunciados le definen con ese nombre peculiar, aunque ello no signifique menos atractivo para nosotros. Los peces telescópicos son muy nobles, y tan exclusivos, que podremos identificarles desde el primer momento en nuestra pecera. Además, su cuidado es bastante sencillo.

Burbuja: Este pez de mejillas tan exageradamente abultadas contrastará con el resto de tus peces en el acuario. No obstante, asegúrate de que se alimente correctamente, pues en ocasiones puede que no sea capaz de ver los alimentos, dada su característica tan prominente.

CUIDADOS DE LOS PECES DE AGUA FRÍA

Pez goldfish

Para terminar, te dejamos una serie de consejos muy interesantes para el desarrollo saludable de tus peces de agua fría. A pesar de que no requieran mucho cuidado de nuestra parte, no estamos exentos de velar por su comportamiento y asistirles siempre que lo requieran.

A la hora de alimentarlos, obsérvalos detenidamente. Cualquier comportamiento fuera de lo común, como no salir a buscar la comida, puede representar un síntoma de enfermedad.

• Similarmente, si notamos nuestro ejemplar frotándose contra las piedras del acuario, puede deberse a un parásito muy común que provoca comezón.

• Antes de introducir una nueva especie en tu sistema verifica la compatibilidad con el resto. Los peces interactúan entre ellos con relativa frecuencia, pero ante la presencia de actos violentos, quizás debas considerar ampliar el volumen de tu pecera.

• En algunos casos, los peces son capaces de emerger a la superficie, donde emiten un leve resoplo y abren la boca constantemente. La causa fundamental de este hecho, quizás se deba al mal funcionamiento del filtro. Observa que las constantes del agua se encuentren bajo los parámetros correctos.

• Recuerda que la observación es nuestra principal herramienta. Dedícate a conocer a tus peces, de esta manera si notas cambios en la coloración de la piel o comportamientos erráticos, podrás advertir una enfermedad y buscar el tratamiento adecuado.

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