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Pez Guppy

Guía de los peces Guppy

Dentro de la amplia categoría de peces de agua dulce, el Guppy representa quizás el ejemplar más popular. Principiantes y experimentados del mundo de la acuariofilia se han rendido a los pies de esta especie por la relativa sencillez de su cuidado, sus colores seductores y una aleta caudal distintiva, que aunque presenta notables variaciones entre un ejemplar y otro, mantiene el denominador común de ser extremadamente bella.

A las bondades mencionadas anteriormente, se suman además la resistencia del pez Guppy, y una capacidad de reproducción asombrosa. Pero estos hechos aislados, representan solo una parte de su encanto. Para conocer más, te invitamos a que continúes leyendo esta guía y descubras por ti mismo, las maravillas de una especie que no debes dejar de tener en tu acuario.

DESCRIPCIÓN

Su clasificación los ubica en la familia de los pecílidos, dentro del grupo de los cyprinodontiformes, y a modo de curiosidad histórica, te comentamos que deben su nombre al doctor británico Robert Guppy, quien trasladó los primeros ejemplares desde el continente americano hacia Europa en el año 1866. Sin embargo, siete años antes, ya había sido descubierto por un zoólogo alemán, quien estableció el nombre científico con el que se le conoce actualmente, Poecilia reticulata. Otros naturalistas, como el italiano De Filippi, también creyeron haberlo descubierto antes. No obstante, la popularidad alcanzada por esta especie se debe sin duda a la dedicación del doctor Guppy y la importancia de estos peces en la erradicación de la malaria.

MORFOLOGÍA

Los peces Guppy presentan un marcado dimorfismo sexual que permite distinguirlos a simple vista. Los machos, como es habitual en los peces, son de un tamaño menor comparado con las hembras, aunque en colorido sin duda resaltan por encima de sus compañeras. La presencia de un órgano sexual, denominado gonopodio y ubicado en la parte posterior del animal, es otro de los rasgos distintivos.

En cuanto a la forma de la aleta, es asombrosa la gran variedad de formas que puede presentar. Producto de las modificaciones genéticas ejecutadas por los acuaristas a lo largo del tiempo, no resulta extraño que los peces Guppy puedan poseer aletas tan diversas como las puntiagudas, redondas, en forma de corona, delta, doble espada y finalmente, la más común, la forma de abanico, que tan provechosamente permite disfrutar la viveza de sus colores.

Por lo general, los ejemplares machos llegan a medir entre 3 y 6 centímetros, mientras las hembras pueden alcanzar las ocho unidades de longitud y presentar colores más discretos y uniformes.

DISTRIBUCIÓN Y HÁBITAT

Aunque se encuentran dispersos a lo largo y ancho del globo terráqueo, estos animales se originaron en la América Central y del Sur, cerca de Venezuela y al norte de Brasil. También en Trinidad y Barbados. Por tal razón, se consideran peces de agua dulce que en el acuario, requieren de una temperatura controlada entre los 22 y 28 grados. No obstante, y debido a su alta resistencia, en algunos países cálidos se han logrado criar con éxito a temperatura ambiente.

En lo que respecta al resto de las condiciones, el pez Guppy necesita de un pH moderadamente alcalino hasta los 6.5, nunca por debajo de esta cifra. Si nuestro deseo es mantener más de un ejemplar en nuestro acuario, debemos tener en cuenta que son peces que gustan de nadar libremente, por lo que deberás considerar un volumen superior a los 40 litros de agua. Generalmente, mantienen un período de vida de hasta tres años.

COMPORTAMIENTO

Su pequeño tamaño los hace idóneos para todo tipo de espacios, aunque sus habilidades natatorias exigen que no se les mantenga en áreas que restrinjan su movilidad. Habitualmente, mantienen un comportamiento pacífico con otros peces, siempre y cuando el acuario no se encuentre superpoblado.

Además, se recomienda la presencia de vegetación dentro de la pecera, de modo que la hembra pueda proteger sus alevines o descansar del acoso del macho, aunque esto también puede solventarse con una proporción de tres hembras por cada macho. En lo que respecta a la compatibilidad, cualquier ejemplar podrá convivir sin dificultades con los peces Guppy, a excepción quizás de los Betta o el Escalar.

ALIMENTACIÓN

Peces guppy

Como mencionábamos anteriormente, estos peces ayudan a combatir la malaria, pues su dieta incluye las larvas de mosquito rojo, un manjar que deberás procurarle cada cierto tiempo. La disposición de la boca, ligeramente inclinada hacia arriba, nos indica que se alimentan directamente en la superficie del agua.

Sus características omnívoras le permiten disfrutar de alimentos congelados como el tubifex, escamas y algunos vegetales. Para mantener la viveza de su colorido, se recomienda una dieta equilibrada y el suministro de vitaminas (en especial la vitamina D). Respecto a este último aspecto, puedes consultar a un veterinario antes de proceder.

Otro dato relevante, es que poseen un metabolismo muy acelerado, razón por la cual, lo más indicado es brindarle el alimento repartido en varias y pequeñas porciones a lo largo del día, y con esto evitarás además la acumulación de comida en el fondo del acuario y la contaminación del mismo.

REPRODUCCIÓN

Los peces Guppy son de tipo ovovivíparos, esto significa que la madre alberga los huevos en el interior de su cuerpo hasta el momento de la eclosión. Durante el cortejo, resulta fabulosa la danza ritual del macho. Tras el apareamiento, proveerá a la hembra con los espermatóforos necesarios para la gestación, que durará cerca de 5 semanas. Las propiedades reproductivas de estos peces son realmente impresionantes, pudiendo gestar en una sola puesta cerca de cincuenta alevines, con casos excepcionales de hasta 150.

Por regla general, las personas acostumbran a colocar abundante vegetación dentro del acuario para proteger a los alevines de los instintos predadores de la madre. Respecto a la temperatura, y puesto que puede revertir el proceso reproductivo, vela que no sea superior a los 26 grados Celsius. Para alimentar a los pequeñines, nada mejor que las artemias por sus propiedades nutricionales, aunque también puedes utilizar escamas trituradas o alimento en polvo.

CONSEJOS FINALES

Una vez que la hembra se encuentre preñada, sepárala a un medio aparte. Preferiblemente utiliza la misma agua del acuario, para mantener los niveles de pH y temperatura intactos. Esto también puede lograrse colocando una pecera pequeña dentro del acuario para aislar a la hembra.

Si al comienzo los alevines no muestran los colores en todo su esplendor, no te desesperes, con el tiempo se mostrarán hermosos y radiantes, aunque esto también depende de la alimentación y el uso de vitaminas. Habitualmente la pigmentación logra observarse a los tres meses de nacidos.

Asegúrate de poseer tres hembras como mínimo por cada macho. Si colocas una pareja exclusivamente, el macho abrumará a la hembra constantemente.

Bajo ningún concepto alimentes a los alevines con larvas de mosquito. Incluso aquellos ejemplares que lleguen a medir un centímetro de longitud pueden terminar asfixiados con la ingesta de este alimento

Puedes intercambiar tus crías con amigos y conocidos, así evitarás el cruzamiento entre hermanos y la degeneración periódica de los colores.

Aunque en la gestación puedes perder muchos alevines, no te preocupes, el próximo período reproductivo se efectuará pasados 28 días.

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